La regla que ordena toda esta lista es que el ihram prohíbe el perfume, así que todo lo que lleve para esos días debe ser sin perfume: jabón, champú, desodorante, toallitas, incluso el bálsamo labial. Los productos corrientes "para piel sensible" suelen llevar perfume igualmente. Busque sin perfume o sin fragancia escrito de forma explícita, y cómprelo antes de viajar en vez de confiar en encontrarlo allí.
La tela del ihram: dos piezas, sin costuras, y el peso es toda la cuestión de comodidad. El rizo ligero agarra y se queda en su sitio; el algodón fino resbala y obliga a recolocarlo sin parar entre la gente. Un cinturón de ihram con bolsillo de cremallera vale más que una riñonera bajo la ropa, porque va a echar mano de él constantemente.
Para caminar, que es más de lo que se espera: una esterilla plegable con mosquetón, una botella pequeña rellenable y sandalias que pueda llevar en una bolsa de cuerdas al entrar. El mármol es frío y duro; unos calcetines finos se agradecen.
Lleve una funda de móvil con cordón. En el bolsillo y entre la multitud es donde se pierden.