Episode 4
Episodio 4: El fuego en el valle bendito de Thuwa
Habiendo completado su período de servicio, Musa partió a viajar con su familia. En el camino, notó un incendio en dirección al monte Tur. Dijo a su familia: "Quédense aquí; he visto un fuego. Tal vez les traiga noticias de él, o una antorcha encendida para que se calienten" (28:29). Mientras se acercaba al fuego, una llamada resonó desde el lado derecho del valle, desde un árbol en un lugar bendito: "Oh Musa, en verdad yo soy Allah, Señor de los mundos" (28:30). Un encuentro que reorientó todo el curso de su vida: de fugitivo a receptor de revelación. "Tira tu bastón", fue la siguiente orden. Cuando Musa vio que se movía como si fuera una serpiente, se dio vuelta y huyó sin mirar atrás. "Oh Musa, acércate y no temas; de hecho, eres de los que están seguros" (28:31). Luego: "Introduce tu mano en la abertura de tu manto; saldrá blanca, sin daño, y acerca tus brazos hacia ti cuando estés asustado. Estas son dos pruebas de tu Señor a Fir'aun y su establecimiento; de hecho, han sido un pueblo desafiante y desobediente" (28:32). Consciente del peso de la tarea que ahora le correspondía, Musa habló honestamente de su miedo: "Mi Señor, ciertamente maté a un hombre entre ellos, y temo que me maten. Y mi hermano Harún habla con más fluidez que yo, así que envíalo conmigo como apoyo, para confirmar mis palabras; de hecho, temo que me nieguen" (28:33-34). Allah respondió con una promesa tranquilizadora: "Fortaleceremos tu brazo a través de tu hermano, y os concederemos a ambos autoridad, para que no os alcancen. Con Nuestros signos, vosotros y los que os sigan seréis los predominantes" (28:35). Reflexión: Musa no ocultó su miedo ni sus limitaciones ante Allah; las expresó honestamente mientras se comprometía a obedecer. La honestidad en la oración, unida a la sincera determinación de llevar a cabo lo que a uno se le ha confiado, es una señal de fe madura.
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Episode 5: Facing Fir'aun